Como diría el famoso gurú ecuatoriano, Jaime Durán Barba: “No importa la realidad, importa lo que la gente cree”.

Mauricio cumple el dicho al pie de la letra.

Hace menos de 48 horas fuimos testigos del primer debate presidencial de nuestro país. Ahí los candidatos volcaron sus propuestas en caso de ser elegidos como próximo presidente de Argentina. Vale mencionar algunas cuestiones planteadas por el actual Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que mucho distan de la realidad.

En el debate Macri prometió y se fijó objetivos, que para quién  no tenga referencia de sus ocho años de gobierno puede llegar a ser creíble. El problema es que Macri viene de gobernar ocho años en el distrito más rico de la Argentina y nada de lo que prometió pudo cumplirlo en la Ciudad.

En su gobierno tuvo el presupuesto más importante de la Ciudad de Buenos Aires, a la Argentina le fue bien en términos económicos y eso significó que la recaudación de la ciudad tuviera un aumento muy importante.

Dijo que piensa bajar la inflación a un dígito, lo cual es probable porque la inflación ya viene bajando y eso no es mérito de su gobierno. De hecho se está anunciando desde el Gobierno Nacional. Pero él ya lo anticipa como una de sus medidas en caso de asumir la presidencia.
Recordemos: si medimos el costo de los servicios de la Ciudad de Buenos Aires -ABL, patentes, autopistas urbanas, subtes, servicios que presta el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires- ha tenido un incremento enorme por arriba de la inflación con el índice más alto de cualquier constructora privada, con lo cual la Ciudad de Buenos Aires se encareció durante la gestión de Macri, los aumentos de impuestos fueron inéditos y no registran antecedentes en Buenos Aires, sin embargo él dice que va a bajar la inflación y anuncia la eliminación de impuestos a nivel nacional, o sea, exactamente todo lo contrario de lo que hizo en la Ciudad de Buenos Aires.

Dijo que en los próximos cinco años no va a haber más comercio de paco, ahora el paco es una realidad en la Ciudad de Buenos Aires, no en Ushuaia o en Villa Traful, es en la Ciudad de Buenos Aires y en varios puntos del conurbano. En las villas de la Ciudad hay una realidad: es una sustancia muy barata, prolifera entre la gente de bajos recursos, y fue creciendo en todos estos años. El anuncia que va a eliminar el comercio de paco y ni siquiera lo pudo reducir en la ciudad de Buenos Aires con todos los recursos de los que dispuso.

Dijo que necesita 100 días para desarmar las bandas de narcos en barrios peligrosos, pareciera que está hablando de otro planeta, porque en Buenos Aires hay grandes bandas de narcos. Macri es el jefe de Gobierno de esta ciudad y sin embargo promete que en 100 días terminará con este flagelo en Argentina. Si no pudo hacerlo en ocho años dentro de la Ciudad, ni siquiera dentro de los barrios donde está la Metropolitana ¿cómo hará para hacerlo en tres meses dentro de todo el territorio nacional? Suena paradójico y mentiroso.

Dijo que las denuncias contra los funcionarios del gobierno porteño eran operaciones del kirchnerismo. Macri no pudo desmentir ni una sola de las informaciones que se dieron, no pudo decir que eran mentiras. El ejemplo más cercano es Niembro. Nunca desmintió que Niembro tenía una sociedad con un  único cliente al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que no tenía empleados, que contrató 22 millones de pesos en los últimos años, que no se sabe a dónde fue ese dinero, no fue publicado en el boletín oficial. De todo esto no desmintió ni explicó nada. Lo cual se infiere que el Gobierno fue cómplice o co-autor de toda esa maniobra. Esto fue una planificación estratégica para quedarse con más de 20 millones de dinero público.

Dijo “Vamos a cumplir el sueño de vivienda propia para un millón de argentinos”, si algo dejó de hacer en la Ciudad de Buenos Aires, fue construir viviendas. Tuvo los recursos que nadie tuvo y sin embargo, no construyó viviendas, ni a través del IVC, ni a través de bienestar y construcción de viviendas, fue un tema que estuvo fuera de agenda porque no le interesó el tema. Promete un millón de créditos hipotecarios y en la ciudad sólo pudo otorgar 12 garantías para alquilar.

No fue un problema de plata fue un problema de decisión política y ahora promete lo que no pudo cumplir en la ciudad.

Dijo  que Scioli podría aceptar ir al debate en un escenario de segunda vuelta. “Capaz va a estar perdiendo y por eso va a querer dar el debate y allí estaremos”. En psicología eso se llama Proyección y es lo que él hizo conmigo cuando yo era Jefe de Gobierno y él aspirante. Al primer debate no fue y como iba perdiendo apareció en el segundo debate. Entonces, él se manejó de acuerdo a su conveniencia, Scioli probablemente también. Pero lo que no puede hacerse ahora es el olvidadizo. Él hizo en el 2003 lo que ahora le estuvo reprochando a Scioli. Eso es o mentira o hipocresía. Y luego decir que el Frente para la Victoria aplica el autoritarismo para ejercer el poder, ya es poco serio.

Finalmente dijo que en ocho años de gobierno no tuvo una sola denuncia de corrupción, y en realidad tuvo ¡muchísimas! Y en este último tiempo algunas tuvieron trascendencia mediática. Sabemos que Macri tiene protección mediática, y esto provocó que la corrupción quedara tapada. Incluso tiene varios funcionarios procesados por corrupción.

¿Seremos capaces de ver la realidad o nos quedaremos con palabras dulces y de esperanza que no son correlativas con ocho años ineficaces de gobierno?

Aníbal Ibarra