El Presidente de la Nación, Mauricio Macri, designó por decreto a dos miembros de la Corte Suprema de Justicia invocando facultades que, según él, le otorga la Constitución Nacional.

 

Más allá de la gravedad política e institucional que significa designar miembros de la Corte Suprema de la Nación por decreto (sin antecedentes en gobiernos democráticos de los siglos XX y XXI), Macri, al proceder de esa manera, vulneró la propia Constitución Nacional.

 

El invocado artículo 99, inciso 19, de la Carta Magna, exige de manera insoslayable, que “(las vacantes) ocurran durante su receso (el del Senado)”. Sólo la vacante de Carlos Fayt puede decirse que ocurrió durante el receso del Senado. Sin embargo, Macri nombró a dos nuevos miembros de la Corte, lo que evidencia que su intención es manejar el Poder Judicial mediante decreto y no de cubrir vacantes necesarias para el funcionamiento de la Corte de acuerdo a las exigencias de la Constitución Nacional.

 

Pasar por alto lo que expresamente dice la Carta Magna para nombrar a dos miembros de la Corte enrolados en el macrismo es lisa y llanamente avasallar las instituciones que se juró respetar para ir por todo de la manera que sea.

 

A Macri se le terminó el discurso de la alegría y del trabajo en equipo. Ahora aparecen las decisiones que muestran la verdadera cara de un gobierno que tiene un discurso bien distinto de los hechos que produce.

 

Los partidos y agrupaciones políticas abajo firmantes expresamos nuestro enérgico rechazo a la escandalosa designación de dos miembros de la Corte Suprema de la Nación por decreto y exigimos el respeto a la Constitución Nacional.

 

Partido Frente Grande (Eduardo Sigal y Javier Hermo), Frente Progresista y Popular ( Aníbal Ibarra y María Elena Naddeo), Propuesta Política de los Trabajadores ( Pedro Wasiejko y Antonio Cartañá), Partido Humanista (Lia Méndez), Partido Comunista (Patricio Echegaray), Concertación FORJA (Gustavo López)  y Socialistas para la Victoria (Oscar González)